TODOS.- ¡Salvador!
DALÍ.- ¿Cómo?
TODOS.- ¡Salvador!
DALÍ.- ¡Salvador! ¡Perfecto! Y tal y como indica mi nombre, he nacido para salvar a la pintura moderna y al arte contemporáneo de la pereza y del caos. (Los cuatro pintores dejan caer las maderas al suelo. Ríen de lo que han oído. Mientras, se van dando golpecitos de amigos, pero los golpes acaban convirtiéndose en una pelea de empujones.
DALÍ, vestido de payaso sabio, toca una campanilla. La pelea se detiene. Escuchan al maestro.
GALA va a buscar el bastón inglés de DALÍ detrás del piano.)
DALÍ.- La primera lección consistirá en copiar, escrupulosamente, aquello que tengan ante sus ojos, que en esta ocasión tienen el honor de que sea mi esposa Gala. (GALA da el bastón inglés a DALÍ.)
MONDRIAN.- (Impertinente) Maestro, ¿copiar o pintar?
TODOS.- (Aprobando a MONDRIAN) ¡Bien!
DALÍ.- Voy a responder de una manera magistral, sin embargo lapidaria. O sea, cuando Dalí hace una copia, sale un Dalí. Cuando la hace un tonto como usted, sale una tontería y... acabará suicidándose por el bien de la humanidad y el de sus papás.

Sí, soy una puta pesada. Pero es que no sale de mis libros favoritos, y tiene tanto de donde sacar punta...